Algunos platos resumen a la perfección lo que significa comer bien: sabor, equilibrio y una presentación que entra por los ojos. Este milhojas de jamón cocido extra ElPozo con calabacín y una ligera bechamel es uno de ellos. Una receta pensada para disfrutar sin complicaciones en la cocina, pero con ese toque especial en su sabor y presentación.
Su secreto está en la combinación de ingredientes frescos y sencillos: calabacín, salsa de tomate, jamón cocido extra ElPozo y una bechamel suave elaborada con bebida vegetal, que al unirse en el horno dan lugar a un plato lleno de matices. Cada capa aporta su textura y su sabor: el calabacín es tierno y jugoso, el jamón añade un punto salado y la bechamel casera ligera envuelve el conjunto con su cremosidad.
Este plato templado con verduras y proteína es ideal tanto para una comida saludable entre semana como para una cena ligera en días en los que apetece algo reconfortante por la noche, pero no pesado. Es también una forma estupenda de incorporar más vegetales al menú familiar de manera atractiva y una alternativa perfecta a las lasañas o gratinados tradicionales. ¡Conquistará también a los más pequeños!
Sin duda, esta receta al horno con jamón sorprende por su sencillez y su elegancia: ligera, nutritiva y con el delicioso toque de la mozzarella gratinada. ¡Sigue leyendo para descubrir cómo elaborarla!
Para elaborar un buen milhojas de jamón cocido no necesitas demasiados utensilios de cocina, pero sí los adecuados.
Por un lado, una mandolina es esencial para cortar el calabacín en lonchas finas y regulares, aunque también puedes hacerlo con un cuchillo afilado, pero llevará algo más de tiempo.
Por otro lado, un cazo mediano y unas varillas de cocina te servirán para preparar la bechamel ligera, evitando grumos y consiguiendo una textura lisa. También necesitarás un molde apto para horno, preferiblemente de cerámica o cristal, que distribuya bien el calor. Si lo forras con un poco de papel vegetal o lo untas con una gota de aceite, te resultará más fácil desmoldar las porciones sin que se peguen.
Por último, un rallador fino te permitirá obtener una mozzarella ligera y bien distribuida para el gratinado final, creando esa capa dorada tan característica de las recetas al horno con jamón.
El sabor suave y equilibrado de este plato templado con verduras y proteína combina con vinos frescos y ligeros que respeten la delicadeza del conjunto. Aquí tienes tres propuestas de maridaje ideales:
Como en todas las recetas de tradición casera, los pequeños detalles marcan la diferencia. El consejo clave para hacer un buen milhojas es cuidar el grosor de las capas: ni muy finas, ni muy gruesas, para que todas se sientan en cada bocado.
Un truco infalible para que el milhojas de jamón cocido mantenga su forma perfecta es secar bien las láminas de calabacín antes de montarlo. Así evitarás que suelten agua durante la cocción y conseguirás un resultado más compacto.
Si te gusta un gratinado más crujiente, añade un poco de pan rallado o copos de avena sobre la mozzarella antes de hornear. También puedes jugar con la temperatura del horno: si ves que la superficie se dora demasiado pronto, cúbrelo con papel vegetal los primeros minutos.
Y si te sobra un poco, este plato templado con verduras y proteína se conserva perfectamente en la nevera y se puede recalentar en el horno o incluso disfrutar frío, como una lasaña vegetal ligera.
Por último, un consejo que nunca falla: cocina siempre con calma y cariño. Este tipo de recetas, sencillas pero cuidadas, ¡son las que más disfrutan en casa!
| 2 unidades Calabacín |
| 225 g Jamón cocido extra ElPozo |
| 150 g Salsa de tomate |
| 120 g Mozarella |
| 40 g Maizena (para la bechamel ligera, sin gluten ni lactosa) |
| 40 g Mantequilla (para la bechamel ligera, sin gluten ni lactosa) |
| 400 ml Bebida de avena caliente (para la bechamel ligera, sin gluten ni lactosa) |
| Nuez moscada (para la bechamel ligera, sin gluten ni lactosa) |
| Sal (para la bechamel ligera, sin gluten ni lactosa) |
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